Mariel en rose

mi vida como mujer…

Un amor platónico (Mi primer amor)

Mientras terminé de cursar el primer año del colegio secundario, y debido al abuso sexualal que fui sometida por los chicos de quinto año, me mantuve bastante retraída. Me refugié aún más en mis pensamientos y fantasías femeninas. Era el rinconcito donde podía encontrar las sensaciones más placenteras que me ayudaban a sobrellevar la situación. Es que no se lo conté a nadie por vergüenza y porque tenía miedo, finalmente, que se descubriera mi inclinación sexual. Para colmo de males, estos chicos también tenían miedo. Temían que yo contara lo que habían hecho conmigo en el baño del colegio aquel día. Durante el tiempo que restaba de su último año de secundaria, cada vez que nos cruzábamos o que me veían de cerca o de lejos, recibía amenazas e intimidaciones. Me decían que me iban a golpear hasta dejarme deforme. También me aseguraban que ya me iban a ir a buscar cuando estuviera sola para terminar lo que habían empezado aquella vez. Pero no sólo era ese el problema, sino que se lo habían contado a algunos de sus otros compañeros de año, como suelen hacer los chicos acerca de sus hazañas sexuales. Cada tanto se me acercaba uno o varios de sus compañeros para hacerme bromas o, inclusive, manosearme y decirme cosas como que me iban a hacer pasar un momento que no olvidaría.

No me resultaba agradable la manera en que se comportaban, pero debo ser sincera y decir que, en cierta forma, me halagaba y hasta me excitaba.

Uno de estos otros chicos, compañeros de los que habían abusado de mí, no era tan desagradable en esos encuentros y fue el único que, ya casi a fin de año, se acercó un día y con mucha calidez me pidió que lo disculpara si me había sentido mal por cosas que él hubiese hecho o dicho. Que en realidad, yo le caía bien y que quería ser amigo mío, si yo se lo permitía.

En definitiva, así quedó la situación hasta que llegaron las vacaciones. No volví a hablar con él (Pablo, se llamaba) hasta que nos cruzamos en la calle por casualidad. Pablo me dedicó una sonrisa que se veía sincera. Charlamos un rato parados allí y me prometió que pasaría por casa el sábado siguiente para poder conversar un poco más.

Así fue… cuando ya había bajado un poco el sol y hacía menos calor, aquel sábado Pablo estuvo por casa. Me sentí feliz de que cumpliera su promesa y, por supuesto, feliz por verlo de nuevo. Me gustaba. Al menos, me caía muy bien.

Dimos unas vueltas por el barrio y un poquito más allá. Mamá y papá no se preocupaban porque en aquellos años no había inconvenientes para que pudiéramos estar en la calle. No era peligroso en ningún sentido.

Cuando Pablo ya se estaba por ir a su casa y estábamos a una cuadra de la mía… justo a la altura de un terreno con muchas plantas grandes me tomó de un brazo y me miró a los ojos con cierta ansiedad, diría que con cierto temor. Me repitió que lo que habían hecho conmigo estaba muy mal y que él no estaba de acuerdo para nada, pero que él creía (por lo que habíamos conversado) que yo tenía sentimientos similares a los de él. Fue allí que me confesó que a él le atraían los chicos. Esperó unos segundos para ver mi reacción, y como yo no le manifesté de ninguna forma algún tipo de rechazo, se animó y me dijo que yo le gustaba. Me di cuenta de que inmediatamente me puse toda colorada. De vergüenza, pero también de halagada. Me sonreí levemente y él percibió que me había gustado lo que me acababa de confesar.

Me pidió que le contestara qué me parecía, pero yo no pude. Le dije que él también me caía bien, que me gustaba… pero que tenía miedo. Enseguida Pablo me confesó que él también sentía miedo y me tomó la mano y la puso en su pecho. Se sentía nítidamente cómo latía fuerte el corazón. Entonces me dijo que no me sintiera presionada. Que lo pensara y que más adelante volveríamos a charlar sobre el tema. Sonreí complacida y afirmé con la cabeza.

Pablo me miró a los ojos unos segundos y después puso su mano en mi mejilla y en un movimiento rápido que delataba decisión, pero también bastante timidez… me dió un beso apurado en la boca y se fue casi corriendo.

Dejamos pasar casi un mes para volver a vernos. Ël pasó un día por casa, como por casualidad. Cuando inevitablemente llegó su pregunta acerca de qué era lo que había decidido, le dije que por ahora no quería. No porque no me gustara él, sino porque yo no me sentía segura de poder llegar a nada con mi aspecto de varón. Que creía que nunca podría, si es que no conseguía en algún momento poder presentarme como una mujer a su vista. Se quedó algo sorprendido y triste. Le expliqué lo mejor que pude y supe mis razones. No entendió del todo, pero lo aceptó. Tal vez porque no supo bien cómo rebatir mi forma de pensar. Lo cierto es que, si bien nos vimos algunas veces, no volvimos a hablar del tema.

Pero ese hecho hizo que pudiera elevar mi autoestima. Me hizo sentir, por primera vez, bonita y deseada. Tanto que cada vez más, cuando conseguía estar algún momento a solas, me ponía la bombacha y una remera muy ajustada (una remera tipo “musculosa” de cuando yo tenía dos años menos) y me quedaba mirando mis formas frente al espejo. Me imaginaba con el cabello largo, muy largo y suave. La bombacha me la subía hasta que se metiera entre mis glúteos, pero antes ya me había introducido el trozo de palo de escoba que aún guardaba. Al menos hasta ese entonces, porque sentía que ya no me satisfacía tanto como antes.

A pesar de no haber concretado nada con Pablo, me sentía bien. Feliz

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Hola amigos y amigas…

Debido a que Blogger me suprimió los blogs recientemente, estoy reinciando todo otra vez. Por eso no van a encontrar el contenido que había antes en este post. Estoy tratando de reponer lo más que pueda de lo que había y siempre agregando cosas nuevas… También muchas fotos.

Les pido disculpas y espero que sigan visitándome.
Siempre encontrarán material de su interés y fotos de chicas hermosas…

Un beso grande y los espero.
Muchas gracias…!!!!

Mariel

25 octubre, 2008 - Posted by | mi vida como Mariel, travestismo | , , , , , , , , , , , ,

7 comentarios »

  1. Dios te bendiga y te ayude a superar esto

    Comentario por Anónimo | 29 octubre, 2008

  2. Hola amiga o amigo…
    Te agradezco la bendición, aunque no sé a qué te referís con que Dios me ayude a superarlo.
    Muchas gracias por tu visita…
    Un beso
    Mariel

    Comentario por mariel | 30 octubre, 2008

  3. Me alegra saber que has podido sentirte bonita y deseada, ojalá tengas la oportunidad de mostrarte al mundo como una mujer [si es que no has podido], de igual forma espero conecer más sobre tí y las experiencias que vayas teniendo

    Comentario por Mario | 1 noviembre, 2008

  4. Qué lindo, Mario…!!
    Muchas gracias..!!!🙂
    No, no pude mostrarme… o mejor dicho, vivir una vida plena como mujer. Sí pude estar como siempre deseé junto a algunas pocas personas, como mis preciosas amigas Silvina Y María del Carmen, a las que ya nombré en algunas ocasiones y a las que les debo tanto, pero tanto…!!
    Te agradezco tus lindas palabras, tus buenos deseos y el interés en conocer algo más sobre mi y mi vida. Trataré de no defraudarte…
    Un besito con mucho cariño…!!
    Hasta prontito…
    Mariel

    Comentario por mariel | 2 noviembre, 2008

  5. Mariel amor mio tengo mucha tristesa de no poder conoserte y ojala yo fuera tu consuelo que alegria me diera saber que fui el que consolo tu lindo corazoncito

    Comentario por luis2525 | 13 noviembre, 2008

  6. Luis… Luisito…!!

    Sos una dulzura de persona…!!!
    Tantas… tantísimas cosas bonitas me dejaste que no lo puedo creer… y no me alcanzan las palabras para agradecerte. No te imaginás lo bien que me hace sentir que hay personas tan bellas como vos hablándome tan dulcemente…
    No estés triste, corazón… Sin ninguna duda que un hombre tan sensible y dulce encontrará a alguien que te merezca. No te desanimes, todo llega…!!
    No tengas dudas que consolaste mi corazón. Y latirá mucho más aliviado desde ahora. Sabiendo que tus pensamientos hacia mi son tan sinceros y cariñosos…

    Querido Luis… es un placer saber que estás aquí.
    Te dejo un besote inmenso y abslutamente agradecido…
    Hasta prontito.
    Mariel

    Comentario por mariel | 14 noviembre, 2008

  7. Mariel eres la niña mas tierna que en mi soledad he conosido no se que mas desirte TE ADORO

    Comentario por Luis Ernesto | 15 noviembre, 2008


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