SOLIDARIGAY: Y es en este contexto general que ubicamos la importancia psicológica de estar en el clóset o fuera de él… En su opinión, ¿Es o no conveniente salir del clóset?

JONES: Ante todo digamos que el primer principio que toda persona debe utilizar en éste, como en todo tema vital, es su irrenunciable libertad. Y, para ello, es conveniente analizar las experiencias de quienes han recorrido y no han recorrido esta experiencia, escuchar, leer lo que se ha escrito sobre el tema. Así, al final, decidir solo uno y nadie más que uno.

De igual manera, siempre se debe respetar la libertad que otros tuvieron en la toma de su propia decisión. ¡Claro! A veces no es posible ejercitar esa libertad… pueden suceder cosas inesperadas… el sida, por ejemplo, ha obligado en muchos casos a revelarlo forzadamente a su círculo íntimo (la propia familia generalmente). Cuando esto ha sucedido encontramos casos lacerantes pero también casos desencadenantes de un amor en donde la persona gay es la primera sorprendida.

SOLIDARIGAY: Y retornando a los casos en que se opta libremente…

JONES: Las personas que optan por decirlo muchas veces lo hacen para fortalecer su propia identidad. Sienten algo dentro de sí que les pide una coherencia entre lo que sienten y lo que dicen a la sociedad. Y ese es un principio que, en sí mismo, da gran sanidad mental. También existe la necesidad de pertenencia de grupo. Tener una comunidad donde expresarse con libertad es también sumamente necesario psicológicamente y, también, como forma de contrarrestar las opiniones negativas de segmentos importantes de la sociedad. Así, diciendo y actuado en coherencia, muchas veces se llega a la dimensión social: la lucha por sus derechos civiles. Y esa lucha, a su vez, fortalece su autoconciencia, su autoestima, y también su conciencia de grupo…

Los tres factores se fortalecen entre sí dando paso a una persona más integrada psicológicamente y, en esa medida, con mayor capacidad de alcanzar la felicidad propia a la que todo ser humano tiene derecho…

Hay encuestas y estudios que demuestran que quienes logran eso –total o al menos parcialmente- son menos propensos a la depresión, a la ansiedad, a las enfermedades somatizantes. En definitiva alcanzan una mayor autoestima y, en esa medida, obtienen una mayor capacidad de relaciones, de logros, de éxitos… Es que ocultar facetas tan íntimas como la orientación sexual trae sus consecuencias importantes en el área de la autoestima. Además, se pierde espontaneidad y sinceridad obligando a relaciones humanas más superficiales y menos atractivas. Implica también un desgaste mayor: en este ambiente tengo que fingir, en este no, de nuevo sí…

SOLIDARIGAY: Entonces, ¿debo entender que usted recomienda decididamente salir del clóset?

JONES: No necesariamente, porque hay que tomar en cuenta los contextos y las vivencias de cada quien. En los países desarrollados, los estudiosos del tema con claros en que generalmente es preferible vivir fuera que dentro del clóset por las razones antes dichas. Yo estoy plenamente de acuerdo con esa posición, en ese contexto específico, aunque siempre hay que estudiar cada caso en particular. En Holanda, en Europa en general, por ejemplo, se han dado pasos muy importantes que facilitan la salida del clóset.

Sin embargo, América Latina es distinta (aunque, a su interior, hay diferencias importantes entre unos países y otros). En nuestra Patria Grande la cultura homofóbica es más fuerte y extendida que en los países europeos. Aquí no existen leyes contra la discriminación laboral y social a causa de la preferencia sexual. Se puede perder el empleo. Esto es grave no solo pensando en la importancia del medio de subsistencia, sino en que muchas veces se trata de un trabajo que coincide con el proyecto vital de la persona.

Otras veces, la otra persona de la pareja está en el clóset y al menos de momento, no muy dispuesta a dar pasos hacia adelante. Yo me pregunto si perder un trabajo que aporta sentido a la vida, o una pareja si se trata de un amor verdadero, deban dejarse a un lado. No puede haber normas rígidas. Además…

SOLIDARIGAY: Perdone que haga de abogado del diablo… ¿debo entonces entender que en nuestra región usted no recomienda salir del clóset?

JONES: De ninguna manera, tampoco he dicho eso. Lo que digo es que cada persona debe sopesar su propia situación y su propio contexto, debe juntar valentía con prudencia. Los contextos varían y la capacidad de resistencia de cada persona no es igual. El discernimiento en nuestra región debe ser más preciso que en el mundo desarrollado. Conozco casos de verdadera realización humana en la medida que se salió del clóset y conozco casos en que la misma decisión llevó a otras personas al suicidio.

Además, es necesario recordar que no se trata únicamente de optar entre salir o no salir del clóset. Existen también opciones más o menos intermedias y creo que en nuestra región muchas de las personas gay se decantan en esta dirección, es decir, mantienen círculos en donde prefieren no hablar de su preferencia sexual y mantienen círculos en donde sí lo declaran con libertad. No hay recetas.

SOLIDARIGAY: Existen además diversos tipos de homosexualidad…

En efecto. También hay que recordar que hay diversos tipos de homosexualidad y que, por eso, los grados de espacio libre necesario para cada persona pueden variar desde esa perspectiva. Lo que en teoría es cierto o conveniente para el desarrollo de la salud mental, en la realidad puede ser un error para una persona y un acierto para otra. Hay elementos que sirven de contrabalance hacia una o hacia otra dirección. Por eso hablaba inicialmente de tomar opciones libres. Y, sobre esa base, evaluar constantemente el propio desarrollo e introducir cambios en la medida que cada persona lo vaya considerando necesario o conveniente o asimilable.

En el caso de las personas que están excesivamente refugiadas en el clóset, deben buscar ayuda terapéutica pues diversos tipos de problemas les pueden estallar a corto, mediano o largo plazo. Solo así podrá fortalecerse como ser humano integral y, posteriormente, encontrar la fórmula más apropiada para su caso.

 

Tomado de Solidarigay

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