Siempre deseé vestir un uniforme de colegiala (ese fetiche de los hombres)
Es el día de hoy que sigo amando los uniformes que usan las chicas que van a colegios privados. Especialmente, los de los colegios religiosos.
Me parecen muy hermosos y sé muy bien que los chicos (y los hombres grandes, también… sin ninguna duda) los consideran super sexys.
Observo a los hombres cuando pasan estas deliciosas chicas con su uniforme y es inevitable que sus ojos y sus deseos se vayan detrás de ellas, quién sabe con qué fantasías… O sí lo sé. Todos lo sabemos… ¿no?
Siempre quise poder lucir uno.
Cuando estaba en el colegio secundario, no podía evitar algo de tristeza por no poder ser una de esas chicas que cosechaban todo tipo de pensamientos libidinosos a su paso.
En cierta forma pude sacarme el gusto. Tenía 16 años y había conseguido ahorrar algunos pesos. Trabajé en varias cosas. Generalmente ayudando a alguien de la familia en sus comercios, durante algunos días y unas pocas horas por día cuando yo tenía tiempo libre después de clases.
Esos ahorros se los dí a mis amigas del colegio y les pedí que fueran a una casa que había en la avenida principal del barrio que se dedicaba a la venta de uniformes escolares de varios de los colegios de la zona.
Fuimos un día las tres a verlos en la vidriera. Comentamos lo lindo que era éste o aquel y, finalmente tomé (tomamos) una decisión. Elegí uno que es similar al que tengo en esta foto, pero la pollerita era tableada en lugar de lisa… y el color era un poquito más claro, creo… Pero como digo, bastante similar al de la foto. Inclusive el sweter era igual. Pero en lugar de la corbata, el uniforme tenía un lazo de color rojo.
Ese uniforme aún lo guarda Silvina en su casa. Su marido cree que era de ella… jaja. Silvina le dijo que había estado un año en ese colegio de monjas, y él nunca sospechó.
Tengo ganas de volver a ponérmelo, al menos por un ratito. Y tengo muchísimas ganas de encontrarme de nuevo con mis queridas amigas. Las voy a llamar en estos días para juntarnos a charlar de nuestras cositas… y de hombres, claro…!!!
Masoquismo y enemas por placer: ¿respuesta inconciente ante mis estados depresivos?
Me quedé pensando en lo que les comentaba ayer acerca de mis fantasías eróticas, que por lo general tienen mucho de masoquismo, de deseos de ser sumisa, dominada y hasta humillada. Lo que descubrí, o mejor dicho, de lo que tomé conciencia es de que suelen aparecer en los momentos en que yo me siento más vulnerable, triste o deprimida.
Hoy es uno de esos días y automáticamente me sobrevinieron esos pensamientos, esos deseos. Suelen venir acompañados del impulso de aplicarme una enema. Supongo que la enema me produce la sensación de plenitud en un momento, y de liberación y purificación más tarde. (…)
(…) Justamente en estos momentos me siento bastante mal, triste y vulnerable. Y creo que el deseo de ser sometida y dominada significa que quisiera saber, quisiera sentir la seguridad de que hay alguien a quien le intereso, aunque más no sea para doblegarme, usarme y hasta castigarme. Someterme a los deseos de alguien que me demuestre ser fuerte, que me imponga reglas.(…)
Las fantasías masoquistas dominan mi subconciente y no sé por qué…
Siempre me pregunté por qué será que casi invariablemente, mis fantasías eróticas son siempre con un toque de masoquismo. A veces leve, pero en muchas otras oportunidades, muy fuertes…
En mi vida cotidiana no soy así. No tengo esos pensamientos ni tendencias.
Creo que podría llegar a concretar ese tipo de fantasía con alguien en quien tuviera una absoluta confianza, con alguien que yo pudiera sentir la seguridad de que no se extralimitaría en cumplir el papel de dominante, de dominador.
Sé que una no puede estar segura de ello, sino hasta que puede ser muy
tarde… porque una vez que estuviera atada y amordazada, ya no tendría el más mínimo control de la situación y estaría a su total voluntad…
Como dije en algunas oportunidades, en mis fantasías me encantaría una dosis de rudeza por parte de mi hombre. Ser dominada, sumisa, obediente, humillada y hasta esclava sexual… Inclusive encontraría placer en algo de castigo físico.
Sé que ésto es habitualmente considerado como una enfermedad, una desviación sexual o cosa peor… Pero es lo que domina mis fantasías y no lo puedo evitar. Y queda sólo en eso, en fantasías… al menos de momento.
No es que me preocupe, pero sí me interesaría saber por qué es que aparecen éste tipo de fantasías (o en realidades, en muchas personas), cual es el orígen, la razón, etc…
A lo mejor ustedes pueden decirme qué opinan y si tienen algún tipo de fantasía semejante: masoquista, sádica o sadomasoquista… Me interesaría conocer su opinión y/o experiencias al respecto.
De todas formas, trataré de encontrar algún material que sea lo más serio posible sobre el tema y sobre otras cuestiones sexuales de las tildadas como “anormalidades” o cosa similar.
Les dejo ahora algunas imágenes mías que representan parte de las fantasías que les comento. Ya les dejé un wallpaper mío con la temática esta. Lo mismo sucede con el relato erótico que estoy por terminar de publicar y
con el que publiqué en mi anterior blog y que estoy tratando de completar, porque perdí una de las partes (los que estuvieron conmigo desde aquel entonces, recordarán que el relato se llamaba “Educando a Mariel)
Bueno, sólo quería compartir éste razonamiento… o duda, o inquietud. Como deseen denominarlo.
Un besito a todas y todos…
Mariel



















